La Admisi贸n a la Escuela Secundaria Mejor贸 sus Vidas en EE. UU, Dicen Estudiantes Inmigrantes Mayores
Los reci茅n llegados rechazaron durante mucho tiempo lo que pod铆an hacer con el diploma de secundaria.
By Jo Napolitano | June 19, 2024Melvin Mart铆nez estaba por cumplir 23 a帽os cuando se matricul贸 en el duod茅cimo grado en la escuela secundaria Rusdale en Oakland, California.
Oriundo de El Salvador, Martinez hab铆a intentado previamente, matricul谩ndose a su noveno grado teniendo 17 a帽os. Pero dos a帽os y medio m谩s tarde se di贸 de baja: ya siendo padre, tuvo dificultad manejando sus estudios y su nuevo rol paternal.
鈥淣o lo pens茅, si hab铆a sido buena o mala decisi贸n,鈥 dijo Mar铆nez. Pero tras a帽os trabajando incansablemente en un restaurante local Mexicano y sin lograr progresar mucho en su vida, termin贸 arrepinti茅ndose de su decisi贸n.
Tres a帽os despu茅s de abandonar la escuela, su maestro de matem谩tica pas贸 por su trabajo y le pregunt贸 a Mart铆nez c贸mo le iba todo. Al joven compartir que se hab铆a arrepentido de haber abandonado su educaci贸n, el maestro le dijo que no era demasiado tarde para volver a matricularse.
Mart铆nez supo entonces que esta era su 煤ltima oportunidad: siendo media d茅cada mayor que sus compa帽eros se tom贸 la escuela en serio, alcanzando obtener A ‘s en todas las materias. Ahora con 24 a帽os, est谩 completando sus clases de negocios en el Alameda College y haciendo un llamado a las escuelas superiores del pa铆s a abrir sus puertas a estudiantes mayores y nuevos, como 茅l.
鈥淗ay muchas personas que son muy, muy inteligentes pero no tienen la oportunidad de continuar con la escuela,鈥 dice. 鈥淪i pudi茅ramos ayudar a los que est谩n motivados a continuar, hag谩moslo. Ser谩 bueno para el pa铆s tambi茅n.鈥
Pero una investigaci贸n encubierta de 16 meses en la que El 74 trat贸 de matricular a un venezolano de 19 a帽os que hablaba poco ingl茅s y cuya educaci贸n hab铆a sido interrumpida despu茅s de su noveno grado revel贸 negaciones repetidas.
Nuestro adolescente de prueba, 鈥淗ector Guerrero,鈥 fue rechazado m谩s de 300 veces, incluyendo a 204 escuelas en los 35 estados 鈥 y el distrito de Columbia 鈥 donde la edad para matricularse a la secundaria es hasta al menos los 20 a帽os. Oficiales estatales de educaci贸n en casi todos estos estados confirmaron de forma separada a 社区黑料 que un estudiante de 19 a帽os no pod铆a ser rechazado por su edad.
Ninguna de las 35 escuelas secundarias en California a las que el 74 hizo el acercamiento acept贸 a Hector: El estado no provee protecci贸n legal a la educaci贸n general de los estudiantes que buscan matricularse despu茅s del lapso de atendencia compulsoria hasta los 18 a帽os, lo que hace la experiencia de Mart铆nez m谩s extraordinaria a煤n.
El joven dice que nunca olvidar谩 al maestro que lo alent贸 a rematricularse.
鈥淧uedes pensar que son cosas peque帽as y que no son importantes, pero en esas cosas peque帽as, le puedes cambiar el futuro a la gente,鈥 dice Mart铆nez.

El hermano de Mart铆nez, Javier, tiene clara esa lecci贸n. Ahora con 28 a帽os, no sab铆a que pod铆a haberse matriculado en la escuela secundaria cuando vino a Estados Unidos hace m谩s de una d茅cada. La red de recientes inmigrantes que lo ayudaron a encontrar trabajo en su llegada a los 17 nunca mencionaron esa posibilidad, dice 茅l. Desear铆a que alguien se lo hubiera dicho.
鈥淪iempre dije que quer铆a ir a la escuela secundaria, aprender m谩s ingl茅s, aprender algo diferente,鈥 dijo.
Pintor de casas de profesi贸n, preferir铆a trabajar en gastronom铆a.
鈥淢e encantar铆a ense帽ar nutrici贸n y c贸mo cocinar, algo as铆,鈥 dijo. 鈥淢e gustar铆a saber m谩s sobre la comida de otros pa铆ses.鈥
Pero todos le dijeron que no haber terminado la escuela secundaria en Estados Unidos har铆a casi imposible que asistiera a la universidad. As铆 que ha ajustado sus expectativas para adaptarse a su oportunidad.
Alanys Zacarias, de 22 a帽os, sabe lo que es estar atrapada por los l铆mites de su educaci贸n. Dijo que una escuela secundaria de Carolina del Sur la rechaz贸 a los 18 a帽os, a pesar de que por ley, la matr铆cula est谩 permitida hasta los 21 a帽os en ese estado. Ya hab铆a reunido la documentaci贸n necesaria y se estaba preparando para recibir todas las vacunas requeridas cuando la escuela le dio un golpe inesperado.

Zacarias, quien aprendi贸 ingl茅s hace dos a帽os en parte viendo 19 temporadas de Grey’s Anatomy, dijo que su vida ahora ser铆a mucho mejor si la hubieran aceptado. Con una ambici贸n incansable dice haber dominado nuevas tareas con facilidad en ambos trabajos 鈥 uno en una f谩brica de sartenes de lujo y el otro en un Walmart del 谩rea de Charleston鈥 Zacarias cree que ya habr铆a obtenido un t铆tulo de asociado o estar铆a a punto de conseguir un t铆tulo de universitario.
Lo m谩s importante es que tendr铆a el dinero para traer a su madre y a su hermana menor desde Venezuela, donde la vida diaria es una lucha aplastante. La tasa de inflaci贸n el a帽o pasado. All铆, la escasez de agua y los cortes el茅ctricos son plagas casi semanales.
A Zacarias le resulta dif铆cil recordar su rechazo de la Goose Creek High School porque desbarat贸 sus planes.
鈥淐uando me dijo que no, dije, 鈥樎緿e verdad?鈥欌 record贸 una tarde de abril, a帽adiendo que no ten铆a idea de que la inscripci贸n escolar ser铆a tan dif铆cil. 鈥淧ens茅 que esto ser铆a f谩cil. Todo lo que quer铆a hacer era ir a la escuela secundaria. Cuando me dijo que no, pens茅, 鈥樎縌u茅 voy a hacer ahora?鈥 Estaba molesta. Quiero ser alguien aqu铆.鈥
Un representante de la escuela Goose Creek dijo que dan la bienvenida a estudiantes de todo el mundo y no hizo comentarios sobre la versi贸n de Zacarias acerca de su intento fallido de inscripci贸n.
Pero la estudiante aspirante dijo que el encuentro le ha impedido perseguir sus sue帽os: un accidente extra帽o en su infancia dej贸 a Zacarias sin un diente frontal, lo que provoc贸 una odisea de a帽os para reemplazarlo y un profundo inter茅s en la odontolog铆a. Por ahora, sin embargo, sus objetivos tendr谩n que esperar.
鈥淐uando ella (su madre) venga aqu铆 y est茅 lista y a salvo 鈥 ella trabajar谩 y mi hermana podr谩 aprender ingl茅s 鈥 ese ser谩 el momento para m铆,鈥 dijo. 鈥淨uiero tratar de ayudar a mi mam谩 y luego tratar de ayudarme a m铆.鈥
Monica Venegas tambi茅n ten铆a intenciones de matricularse cuando lleg贸 por su cuenta a Carolina del Sur con 20 a帽os. Entr贸 sin problema a la escuela secundaria R.B. Stall en el 2022. El campus est谩 a menos de ocho millas de la escuela que rechaz贸 a Zacarias.

Venegas, oriunda de Chile, tuvo que completar cuatro cursos de ingl茅s en uno a帽o, adem谩s de historia Americana y gobierno, para poder graduarse en Mayo del 2023. Fue un desaf铆o enorme, dice ella
鈥淐uando vine aqu铆, y escuchaba personas hablar en ingl茅s, me pensaba 鈥楶or dios, esto es demasiado dif铆cil,鈥欌 recordaba esta primavera en su apartamento en Ladson, a 20 millas al norte de Charleston.
Pero hizo un c铆rculo de amigos en la escuela, incluyendo a muchos hispanoparlantes, cuyas vidas reflejaban la suya. Fue su apoyo lo que le di贸 la valent铆a para hablar ingl茅s, a煤n cuando comet铆a errores.
鈥淓llos me ayudaron a sentirme bien sobre mi misma y a tener m谩s autoconfianza,鈥 dice ella.
Venegas, una aspirante a maestra de ESL que dijo que le encantan los ni帽os y quiere ayudar a otros reci茅n llegados, gan贸 una beca parcial para la Universidad del Sur de Charleston.
El a帽o pasado complet贸 cinco clases all铆, incluyendo matem谩ticas y cultura Americana. Pero como muchos otros estudiantes en el pa铆s, enfrentados a los costos universitarios, se fio forzada a parar sus estudios en diciembre para poder generar ingresos para cubrir su matr铆cula.

Venegas ha trabajado en McDonald’s por m谩s de un a帽o y medio, ganando $13 la hora. Espera poder retomar las clases este oto帽o, aunque no est谩 segura de c贸mo las pagar谩.
Independientemente de sus pr贸ximos pasos, est谩 agradecida por su tiempo en la escuela secundaria: No hay manera, dijo, de que hubiera podido ir a la universidad sin eso.

Kharrel Medza, de 25 a帽os, ten铆a 7 cuando se fue de Camer煤n para ir a B茅lgica, y 17 cuando ingres贸 al noveno grado en los suburbios de Houston. Medza, que habla con fluidez franc茅s y alem谩n y era equivalente a un estudiante de duod茅cimo grado en su pa铆s, no sab铆a nada de ingl茅s.
鈥淭uve que empezar desde cero,鈥 dijo. 鈥淎s铆 que la mejor manera fue dar un paso atr谩s y obtener todas las bases necesarias. En ese momento estaba un poco frustrado. Pero no me tom贸 mucho tiempo entender lo que necesitaba para tener 茅xito aqu铆 en los EE. UU.鈥
La escuela secundaria fue crucial, incluso si era mucho mayor que sus compa帽eros, dijo.
鈥淓l comienzo fue lo m谩s dif铆cil por la barrera del idioma,鈥 dijo. 鈥淧ero estaba tan inmerso en el mundo del ingl茅s, todo estaba en ingl茅s: no ten铆a m谩s opci贸n que averiguarlo. Finalmente, despu茅s de cinco o seis meses, me sent铆 c贸modo con la conversaci贸n.鈥
Medza pas贸 tres a帽os en la escuela secundaria antes de graduarse en 2019. Luego fue a la universidad, jugando f煤tbol D1 en la Universidad Gardner鈥揥ebb en Carolina del Norte antes de transferirse a Houston Christian College en Texas.
Despu茅s de haber estudiado finanzas, se gradu贸 esta primavera y espera trabajar en negocios o banca.
Pero algunos estudiantes como Medza son impedidos de alcanzar tales logros, no se les permite ingresar a la escuela secundaria en absoluto, en parte debido a prejuicios espec铆ficos hacia los adolescentes mayores: que depredar谩n a sus compa帽eras m谩s j贸venes.
Medza rechaz贸 la noci贸n de que su enfoque estuviera en algo que no fuera lo acad茅mico. Sus estrictos padres ten铆an expectativas claras sobre lo que necesitaba lograr, al igual que 茅l.
Medza dijo que “nunca podr谩 estar lo suficientemente agradecido” por la oportunidad que le brind贸 la escuela secundaria. La idea de que 茅l u otros estudiantes puedan perder esa oportunidad debido a tales prejuicios le alarma.
“Negarle la educaci贸n a alguien es un crimen,” dijo.
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